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Textiles con tintes naturales · México · Ana Luisa Avilés Chico

LALUISA

Portrait of LALUISA

Guiada por el yo no bi —la belleza en lo útil—, textiles hechos para vivir entre espacios y generaciones.

Los textiles de LALUISA se crean mediante procesos artesanales con recursos naturales —flores, frutos, raíces, maderas, semillas, plantas, minerales e insectos—, retomando técnicas practicadas desde tiempos antiguos. Inspirada en las tradiciones textiles japonesas, cada pieza explora cómo interactúan el pigmento, la tela, la forma y el tiempo.

Los baños de tinte natural se preparan con intención, incorporando sonido, oración y frecuencias asociadas a las energías sutiles del cuerpo. Guiada por la idea japonesa del “yo no bi”, o “la belleza en la utilidad”, LALUISA crea textiles duraderos, pensados para vivir entre espacios y generaciones, que llevan historias y nos reconectan con el origen del hacer.

Ana Luisa Avilés Chico es una artista textil mexicana con formación en marketing, branding y negocios de la moda por el IED Milán. Criada entre artistas y coleccionistas de textiles, comenzó a experimentar con telas y pigmentos naturales buscando una alternativa más consciente con el medio ambiente frente a la producción textil convencional.

Con agua de lluvia recolectada, Ana extrae pigmentos de materiales naturales provenientes de distintas partes del mundo —del olivo y las cáscaras de cebolla al barro y el índigo—. Su obra refleja el compromiso de crear objetos con intención, belleza y conciencia de su relación con el entorno.

Cada textil puede tomar muchas formas: luminarias, caminos de mesa y de cama, obra enmarcada, cortinas, cojines y tapicería.

— Ana A. Chico

Obras seleccionadas

  • Transparente2026

    En Transparente, LALUISA construye la obra desde la materia y su procedencia. Pigmentos naturales de distintos territorios de México se superponen en capas tenues, dejando rastros, veladuras y líneas que parecen aparecer y desaparecer sobre la superficie.

    La pieza se mueve entre lo pictórico y lo casi imperceptible: el color no busca cubrir la tela, sino habitarla. El añil introduce pequeños gestos azules dentro de una superficie dominada por tonos tierra, mientras las irregularidades, marcas y transparencias conservan la memoria del proceso y de los propios materiales.

    Su aparente vacío exige una mirada más lenta. Transparente habla de aquello que permanece sin imponerse: huellas, territorios y materia que sólo se revelan cuando uno se acerca.

    Cuidados: evitar colocar la pieza en un lugar donde reciba luz solar directa para prevenir el desgaste o pérdida de color.

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